TESTIMONIOS
DISCRIMINACIÓN EN EL TRABAJO
Soy estudiante de la universidad y hago prácticas en un
hospital. Jamás pensé que iba a
vivir con VIH. Para mí fue una sorpresa porque yo tenía mucha información,
conocía las formas de transmisión y de cómo evitar el VIH, pero no se porque
pensaba que a mi no me podía pasar eso.
Desde que vivo
con VIH, sigo siendo el mismo. No me hace inútil porque puedo seguir trabajando
y estudiando. Tampoco me hace insensible pues puedo seguir queriendo, dando
amor.
En mi trabajo cada día escucho expresiones de discriminación y
estigmatización y en muchas ocasiones tengo que tragar saliva amarga porque veo
que a una persona con VIH la tratan mal. Quisiera decirles que no se pueden
hablar así a una persona, pero me contengo porque tengo miedo que a mi también
me rechacen.
La gente debe
empezar a perder el temor, informarse y saber que el virus está presente, porque
mientras más ignoremos, el VIH y la discriminación se van a propagar más.
Por eso todos necesitamos que se apruebe la ley del VIH/SIDA, que
garantizará políticas de prevención para toda la población y protección de los
derechos humanos y asistencia integral a las personas que vivimos con el
VIH/SIDA.
AMA DE CASA
Tengo 44 años soy ama de casa y madre de familia de 4 hijos.
Soy una persona que vive con el VIH
He estado dedicada siempre a mi hogar, a mi marido y si ahora
estoy así es por tener confianza ciega en él. Yo jamás pensé que mi marido
podía transmitirme el VIH.
A veces tengo miedo de que la gente se entere que tengo el VIH y
me haga a un lado. Se que soy diferente, porque en la vida no todos somos
iguales; pero también sé que tengo los mismo derechos para seguir luchando,
trabajar y vivir.
Estar con VHI de alguna manera ha sido positivo, he aprendido
muchas cosas y ha marcado un rumbo a mi vida: darles lo mejor que tengo a mis
hijos.
Por eso todos necesitamos que se apruebe la ley del VIH/SIDA, que
garantizará políticas de prevención para toda la población y protección de los
derechos humanos y asistencia integral a las personas que vivimos con el
VIH/SIDA.
Acércate, no nos
hagamos a un lado