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| OFICINA NACIONAL | |
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SIGUEN MURIENDO NIÑOS DE MALARIA, INNECESARIAMENTE Juan Manuel Suárez del Toro Rivero, Presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
A finales del siglo pasado, la comunidad internacional prometió ganar la batalla contra la malaria. A través de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la alianza Hacer retroceder la malaria, gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales se comprometieron a reducir a la mitad, para 2010 y en comparación con 2000, la carga planteada por esta enfermedad y a brindar tratamiento y protección en gran escala a las poblaciones de alto riesgo. Estos nobles objetivos pueden alcanzarse, y ya se están realizando sólidos progresos. Los mosquitos vectores de la malaria pican e infectan entre el anochecer y el amanecer, cuando los grupos particularmente vulnerables, como los niños menores de cinco años, duermen. Por ello, las mosquiteras tratadas con insecticidas de acción prolongada son extraordinariamente eficaces contra esta enfermedad. Además, son increíblemente económicas.
Djeneba Sou es uno de nuestros voluntarios. El pasado mes de diciembre fue uno de los 2.500 voluntarios formados de la Cruz Roja Maliense que participaron en una campaña de distribución de mosquiteras. En estas campañas, el papel que desempeñan los voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja como Djeneba es sencillo, pero extremadamente poderoso. Su cometido es explicar la eficacia de las mosquiteras y distribuirlas gratuitamente. Posteriormente, realizan visitas domiciliarias para enseñar a las familias a colgarlas adecuadamente. Las visitas se repiten antes de cada período de lluvias, cuando aumenta el número de casos de malaria. En tan sólo una semana, la actuación de Djeneba y sus compañeros voluntarios permitió alcanzar a 2,8 millones de niños malienses. Un estudio realizado recientemente en Sierra Leona, después de una campaña de distribución de mosquiteras en todo el país, revela que la visita domiciliaria de los voluntarios comunitarios resulta en un incremento del 23 por ciento en el uso de los mosquiteros. Así, las acciones sencillas y locales de nuestros voluntarios tienen un verdadero impacto. Hoy, la Cruz Roja y la Media Luna Roja piden con insistencia a la comunidad internacional que intensifique su apoyo a campañas de este tipo. Cada mosquitera, incluida su distribución y las visitas posteriores, cuesta 7 dólares EE. UU. Sin embargo, en la otra cara del problema, los costos económicos y humanos derivados de la falta de actuación son y seguirán siendo catastróficos. En los países en los que la malaria es endémico, alrededor del 40 por ciento de los gastos nacionales de salud pública se deben a esta enfermedad. Sabemos qué hacer, y sabemos cómo hacerlo. Podemos vencer a esta terrible enfermedad. Podemos salvar cientos de miles de jóvenes vidas cada año y podemos liberar a las economías para que puedan empezar a abordar tantos otros problemas que siguen frenando el desarrollo en toda África. Es así de claro: “Tenemos que actuar ya”, para que mañana no tengan que morir de paludismo 3.000 niños.
La Paz, 28 de Abril de 2008 UNIDAD NACIONAL DE COMUNICACIÓN
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